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LAS GALLINAS AUTÓCTONAS ALICANTINAS

Actualmente todas las gallinas autóctonas de la Comunidad Valenciana están desaparecidas, tal y como aparece reflejado en un artículo de la revista Arte Avícola que hace referencia a los antecedentes históricos de las gallinas valencianas (nº 51-2002). En el artículo se menciona a las gallinas que poblaban las zonas rurales. Estas gallinas poseían características similares, como las Valencianas, Levantinas y Alicantinas, denominadas así según la región que habitaban; con peculiaridades diferentes también se cita a las gallinas Sageña y Turia.

En relación con la provincia de Alicante, la única referencia escrita sobre la gallina Alicantina aparece en el libro de Fernando Orozco Piñán Razas de gallinas españolas, el cual la cita como desaparecida.

Historia

En 1999 dos miembros del Grupo Naturalista Heliaca de Monóvar (Alicante), interesados en la cría de gallinas autóctonas de la zona, iniciamos una búsqueda por las zonas más rurales de la comarca. Encontramos unos pocos ejemplares de unas gallinas de color muy uniforme, de tamaño grande y cresta caída hacia un lateral (sólo se encontraron hembras, pues los machos habían sido sacrificados por los propietarios para su consumo). Según la información que nos dio el propietario, se trataba de gallinas muy antiguas, pues las conservaba desde hacía más de 50 años.

Preguntamos a gente relacionada con el campo y aficionada a la cría de animales domésticos, algunas personas sí conocían este tipo de gallina e incluso habían tenido ejemplares. Desgraciadamente, debido a diversas circunstancias pero muy especialmente a la transformación de la avicultura tradicional por la invasión de híbridos extranjeros, inconscientemente optaron por eliminar a las autóctonas.
Seguimos investigando y nos hablaron de Julio Díez, persona que posee una dilatada experiencia, más de 50 años en la cría y conservación de gallinas autóctonas de la provincia de Alicante. Contactamos con él y se traslado al municipio de Monóvar, localidad donde encontramos los ejemplares y cuando las vio, no daba crédito a lo que tenía delante de sus ojos. Quedó atónito. Nos dijo que eran gallinas Alicantinas auténticas, idénticas a un núcleo de unos veinte ejemplares que él conserva desde hace más de 40 años. Julio nos comentó que pensaba que ya no quedaba nada de esto aparte de los ejemplares que él poseía, pues llevaba más de 30 años buscando gallinas antiguas en todos los rincones de la provincia sin encontrar nada interesante.

Según nos contó Julio Díez, este tipo de gallina era la que dominaba antiguamente los corrales de los caseríos en el ambiente rural de la provincia de Alicante. Siendo él un adolescente, recuerda esta variedad de gallina en la mayoría de los gallineros, donde se criaban unos gallos espectaculares y unas gallinas que parecían pavas. También se criaban otras variedades de gallinas autóctonas y que todavía Julio conserva alguna en su casa.

Mandamos al Dr. Fernando Orozco varias fotografías de gallos y gallinas. Meses más tarde, recibimos una llamada telefónica del Sr. Orozco, confirmando que se trataba de gallinas de características del tipo mediterráneo y que con toda seguridad eran gallinas denominadas alicantinas o blanqueñas, nombradas en ocasiones por el profesor Salvador Castelló. También nos comentó que su padre conocía este tipo de gallina e incluso había criado algunos ejemplares.

Orozco nos animó a empezar un proyecto de recuperación y de caracterización de la gallina alicantina, pero por motivos de salud y a su edad avanzada nos dijo que no nos podía ayudar en la labor de asesoramiento técnico. Por lo que nos remitió al Dr. Amadeu Francesch de la unidad de genética avícola de IRTA, gran amigo suyo, mucho más joven y entendido en la materia (esas fueron sus palabras).

Nos pusimos en contacto con Amadeu Francesch y le mandamos varias fotografías de gallina alicantina y de otras variedades autóctonas de la zona. Amadeu se interesó bastante por el tema y en Abril de 2004 visitamos el IRTA, lugar donde Amadeu trabaja, con la intención de hablar con él personalmente y conocer de primera mano qué posibilidades de futuro tenían nuestras gallinas.

Desde aquel día hasta el día de hoy, Amadeu nos ha estado prestando todo su apoyo profesional y moral en la caracterización de las gallinas, y desde aquí le expresamos nuestro agradecimiento.

Actualmente, contamos con 3 núcleos de gallinas en diferentes comarcas de la provincia donde fueron encontrados en origen los ejemplares, concretamente las comarcas de l’Alcoia, Vinalopó mitja y Baix Vinalopó. Estos núcleos, formados por un total de unos 15 gallos y unas 50 gallinas, pertenecen a gallinas alicantinas plateadas, conocidas por los lugareños como “afabades”, término valenciano que se utiliza para decir que las gallinas tienen el color de la flor de la planta del haba; relato que nos contó Pepe, un pastor de avanzada edad (85 años) que conocimos el año pasado y que conserva un núcleo de gallinas alicantinas de unos doce ejemplares entre machos y hembras, heredadas de su madre que las tenía de toda la vida, podemos imaginar la antigüedad de las mismas. Este núcleo de gallinas, según el testimonio de Pepe, jamás ha tenido contacto con otras variedades, siempre ha criado esta raza, ya que antaño fue una gallina muy preciada por la calidad de su carne y el tamaño de los huevos.

Además de la gallina alicantina plateada existe una variedad de gallina conservada por Julio, antes citado, un grupo de unos 25 ejemplares que él denomina “alicantina pintada o gallinas camperas” y que las mantiene desde hace más de 35 años como él dice “como oro en paño”. Estas gallinas se las cedió un gran amigo suyo, muy aficionado a la cría de gallinas autóctonas, al no poder atenderlas debido a su avanzada edad y con estas palabras le dijo: “Julio, hazte cargo tú de esto porque es lo único que queda de la raza”.

Estas gallinas pintadas convivían junto con otras gallinas autóctonas, entre ellas, las alicantinas plateadas, en una zona conocida como el campo de Elche; según su testimonio, era una zona de las más ricas en diversidad de gallinas y pavos autóctonos de la provincia de Alicante.

Morfología de la población

Tanto gallos como gallinas, muestran una evidente uniformidad en aspectos morfológicos y una clara concordancia entre ellos.

A continuación se citan las características más relevantes que presentan los ejemplares sin contar todavía con un patrón definido.
Peso: Gallo de 3 a 3,5 Kg – Gallina de 2,8 a 3 Kg.

Morfología del gallo:

Se caracteriza por tener un cuerpo estilizado. La cresta es sencilla, grande, derecha y con dientes bien definidos, con grandes barbillas y orejillas de color blanco. El color de la pata tiene 3 coloraciones: domina el blanco rosáceo, color de pata legítimo de las gallinas alicantinas según testimonio de Julio Díez, le sigue un color de un tono azulado y en menor porcentaje el amarillo, con un número de cuatro dedos. El pico en todos los ejemplares es fuerte, vigoroso, de tamaño mediano y curvado, de color cuerno con la mandíbula superior algo más oscura que la inferior. En los ejemplares que presentan pata amarilla el pico es amarillo. El cuello, en la variedad plateada es más bien largo, erguido y bien arqueado en la mayoría de ejemplares, en la variedad pintada es más corto y ligeramente arqueado, con abundante esclavina hasta el dorso en las dos variedades. El dorso es largo, ancho e inclinado desde los hombros hasta la cola con abundantes caireles. La cola en las dos variedades es levantada y tiende a formar un ángulo entre 50º y 90º con la horizontal, de tamaño medio, bien poblada, con las hoces caudales con tendencia a la verticalidad. Las alas están bien plegadas y ceñidas al cuerpo con una anchura inferior a su longitud, pudiendo sobresalir las puntas del dorso en la variedad plateada.

Morfología de la gallina:

Las características morfológicas de la gallina son iguales que en el gallo, salvo las diferencias debido al sexo.

Se caracteriza por tener los tarsos relativamente largos, lo cual hace un tipo de gallina de tamaño grande. También presentan 3 coloraciones de pata al igual que los gallos, dominando el color blanco rosáceo, con un número de cuatro dedos. La orejilla es blanca, cresta caída hacia un lateral y cola cuadrada, bien plegada con una inclinación de unos 45º respecto a la horizontal. La espalda es horizontal teniendo menos inclinación del dorso que el gallo. Los huevos son grandes y la cáscara tiene dos coloraciones: blanco crema y crema rosáceo.

Variedades de color:
1. Plateada
  • Gallo. Se definen dos clases de gallos: abunda un tipo de gallo con una coloración plateada, con briznas negras en cuello y dorso, cola negra con reflejo verdoso, con las grandes hoces largas y bien curvadas de color plateado. El otro similar pero con el pecho, abdomen, hombros y dorso con una mezcla de blanco crema con negro. La cola es negra con reflejo verdoso, con las grandes hoces largas y bien curvadas, también plateadas.

En las dos clases las remeras primarias y secundarias son plateadas y manchadas de negro.

  • Gallina. Asimismo hay dos clases de gallinas bien definidas: abunda un tipo de gallina plateada o blanco crema con briznas negras en cuello y dorso con las remeras barreadas con negro. La cola es de color negro. La otra clase presenta una coloración blanco crema con flameado marrón claro o color tierra en dorso, hombros y coberteras de las alas de un tono uniforme en toda su extensión al igual que las plumas coberteras y timoneras de la cola.

Aparte de estos dos tipos de coloración, también hay un pequeño porcentaje de ejemplares de tonalidad variopinta que no detallaremos aquí por no dilatar la relación pero cercanas al fenotipo.

2. Pintada
  • Gallo y gallina: manifiestan más o menos un tipo de pinta uniforme siempre moteado de blancos. La población presenta dos tonalidades de moteado: pinta negra con blanco y pinta color marrón claro en unos ejemplares y oscuro en otros con blanco. En los machos, la cola es de color blanco puro con reflejos verdosos, con las hoces caudales largas y curvadas. En las hembras, el color de la cola no cambia, presenta el mismo moteado que el del cuerpo. El color de las patas, al igual que las alicantinas plateadas, también presentan tres coloraciones: blanco rosáceo en mayor proporción y tono azulado y amarillo en un mínimo porcentaje. Las orejillas son grandes y de color blanco en los dos sexos.
   

El objetivo principal que se quiere alcanzar con este proyecto de recuperación de las gallinas autóctonas alicantinas, es que algún día vuelvan a estar presentes en los ambientes rurales como lo estaban antaño y de esta forma recuperar un patrimonio biológico y cultural que se consideraba extinto.

Dos aspectos interesantes para la labor de extensión y conservación de estas gallinas, se centrarían fundamentalmente en: la selección de los rasgos más característicos de los ejemplares y en la creación de una asociación de criadores como las ya existentes para otras razas de gallinas, sin dejar de lado la posibilidad de obtener subvenciones para asegurar la continuidad de este proyecto.

Con relación a la selección de los rasgos más característicos de los dos tipos de gallinas alicantinas, después de múltiples apareamientos y cruces controlados siguiendo una cierta lógica, ha ido definiéndose en las aves, más o menos, una línea de patrón.

Por lo que respecta a los dos tipos de gallinas, tanto alicantina plateada como pintada, en su conjunto total, de lo que hasta la fecha tenemos, centraremos el esfuerzo en seleccionar y definir la variedad de color que mayor porcentaje presenta en la población. La intención es intentar definir las dos variedades de color para cada tipo de gallina. Ahora el trabajo está en empezar la labor de aumentar, definir y purificar la población.

SERGIO MORÁN JOVER

LUIS ENRIQUE SAMPER FALCÓ

JULIO DIEZ MOLTÓ

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Monòver (Alacant)

Artículo publicado en la revista nº79